La mujer del trapecio

Mientras el sol se ponía, interpretando su ritual de despedida, Angélica salió a comprar pan para el lonche como todos los días. Se conocía de memoria el trayecto de su casa a la panadería y hubiera podido hacerlo con los ojos vendados. Por lo tanto, no prestó mucha atención a los carteles anaranjados con los Lee más

No me faltará el aliento

Desde el día en que llegué al mundo, la vida se me reveló en su esencia más brutal. No me mostró su faceta tierna ni me arrulló con dulces ilusiones, sino que me anunció sin tantos preámbulos que, para sobrevivir, habría tenido que luchar. Fui acogido como un corredor más en una gran carrera de Lee más

Una estrella que estalla

Fiona era una mujer de mediana edad y todo en su aspecto exterior tendía a vehicular una imagen austera que sin lugar a duda le pertenecía. Tenía anteojos de montura delgada y lentes ovaladas que solían reposar al borde de su nariz aguileña, dejando descubiertas unas pupilas que se dedicaban a escrudiñar el mundo con Lee más

Las escorias del pasado (Parte II)

Mi padre no pertenecía realmente a aquel mundo y terminó habitándolo solo por una voluntad de revancha, para rehuir la miseria en la que se había criado y demostrar que valía mucho más de las denominaciones con las que solían burlarse de él cuando era aprendiz. Sin embargo, el reconocimiento era suficiente para él, escuchar Lee más

Las escorias del pasado (Parte I)

Crecí en una familia como muchas más, compuesta por mi madre, mi padre y yo. Digo que se trataba de una familia típica porque hoy sé que las familias disfuncionales son numerosas y no esporádicas excepciones. En realidad, cuando era pequeña, no creía que la mía fuese una familia común y no pasaba noche sin Lee más

Una tórrida mañana

Era un día soleado y bochornoso de verano, y la familia Gonzáles transpiraba copiosamente dentro de su choza destartalada, cuya construcción tanto esfuerzo les había costado. La casa se erguía sobre una montaña de arena hirviente, flanqueada por muchas otras parecidas y atestadas de personas tan numerosas como hormigas en un hormiguero, o los granitos Lee más

Cartas, cabinas y vinilos

Mis padres se conocieron en la época de las cartas escritas a mano, las cabinas telefónicas y los discos de vinilo. La de los amores complicados y las distancias infranqueables. Cuando todo el curso de tu vida podía ser desviado por un teléfono que suena un minuto tarde, o por el descuido de un cartero Lee más

La Rapunzel del piso dieciocho

La disposición de las casas que observo desde mi escritorio me hace pensar en un Tetris gigante. Ese videojuego –no sé si lo recordarán– que venía incorporado en las primeras computadoras y que consistía en colocar las formas geométricas que iban descolgándose del margen superior, de distinto color y tamaño, de modo que ocupasen el Lee más

La lección más difícil

Hay una gran lección sobre el amor que aprendí observando, con ojos todavía infantiles, la relación entre un pájaro y una anciana. La anciana en cuestión era mi abuela, y el pájaro su inseparable mascota. Gracias a ellos, con tan solo cinco años, pude comprender un concepto que incluso algunas de las mentes más brillantes Lee más

Una maga

Aquel día, recuerdo que dentro de mí estaba lloviendo. Enteramente volcada hacia mi paisaje interior, gris y atormentado, no tenía el mínimo interés de comprobar si afuera brillaba el sol. Tenía que tomar un avión y el clima era la última de mis preocupaciones. Si existía el peligro de que un rayo pudiese derribarlo, a Lee más