No me faltará el aliento

Desde el día en que llegué al mundo, la vida se me reveló en su esencia más brutal. No me mostró su faceta tierna ni me arrulló con dulces ilusiones, sino que me anunció sin tantos preámbulos que, para sobrevivir, habría tenido que luchar. Fui acogido como un corredor más en una gran carrera de Lee más

Los ogros en la noche

Cuando nací, fui abandonada por mi madre. Fue mi padre quien me crió. De mi mamá no puedo ni recordar el rostro. Lo que sé de ella es porque mi papá me lo ha contado. Sé que alguna vez intentó vendernos, a mi hermana y a mí, y que luego fue mi papá quien corrió Lee más

Chicas de la calle

           De Daisy me impresionó su alegría y su cariño. Cuando volví a verla por segunda vez me llamó por mi nombre y, con tal felicidad, que intuí que había estado esperando mi regreso. Me sentí mal por no acordarme el suyo, pero en seguida lo aprendí de una forma en que creo que jamás Lee más