Los amantes infelices

Hoy cumplimos cuarenta años de amantes, y me moría de ganas de agarrar un maldito celular y llamarte. Decirte: “¿Paco, amor mío, recuerdas que han pasado cuarenta años desde que nos entregamos solemne y mutuamente los corazones?”  Ni los votos matrimoniales, enunciados a gran voz ante Dios dentro de su templo han podido disolver esa Lee más