La Rapunzel del piso dieciocho

La disposición de las casas que observo desde mi escritorio me hace pensar en un Tetris gigante. Ese videojuego –no sé si lo recordarán– que venía incorporado en las primeras computadoras y que consistía en colocar las formas geométricas que iban descolgándose del margen superior, de distinto color y tamaño, de modo que ocupasen el Lee más

La lección más difícil

Hay una gran lección sobre el amor que aprendí observando, con ojos todavía infantiles, la relación entre un pájaro y una anciana. La anciana en cuestión era mi abuela, y el pájaro su inseparable mascota. Gracias a ellos, con tan solo cinco años, pude comprender un concepto que incluso algunas de las mentes más brillantes Lee más

El cochecito

Mercedes fue la primera persona que al llegar al edificio de la Calle Arévalo 262 me trató con amabilidad, y me hizo sentir ese calor humano que no pensé poder hallar en la ciudad. Pues la cantidad de gente que vive acá amontonada te lleva a detestarla o cuando menos a esquivarla como si fueran Lee más