Luz de mi vida

Al fin todo había terminado. Con esa última puja, no solo se había liberado de un cuerpo extraño, sino que también la ansiedad que la había acompañado durante los últimos nueve meses había sido expulsada vehementemente, como el corcho de una botella de champán bien agitada. Habría podido dejar de esconderse, seguir con su vida. Lee más

Los Señores Cáceres

Era una pareja bastante original y algo excéntrica. Todos los días ocupaban la misma mesa en la terraza climatizada del local, la primera a la izquierda contando desde el pasillo de ingreso, para que los meseros pudiesen verlos y atenderlos prontamente. No hacía falta llevarles la carta del restaurante, pues siempre pedían el plato del Lee más

La búsqueda

No hay nada más natural para una hija adoptada de ir en búsqueda de sus padres carnales. Cuando los padres adoptivos deciden adoptar a un niño o una niña ya saben en el fondo, aunque no quieran admitirlo, que de ninguna manera podrán detenerlo. Algunos crían a esos niños con el miedo de que un Lee más

Los amantes infelices

Hoy cumplimos cuarenta años de amantes, y me moría de ganas de agarrar un maldito celular y llamarte. Decirte: “¿Paco, amor mío, recuerdas que han pasado cuarenta años desde que nos entregamos solemne y mutuamente los corazones?”  Ni los votos matrimoniales, enunciados a gran voz ante Dios dentro de su templo han podido disolver esa Lee más

Amor y hambre

El olor dulzón de los desechos orgánicos fermentados bajo el sol se infiltra por mis fosas. No hay manera de que pueda detenerlo, a no ser que deje de respirar. Que me muera. Pero si estoy acá, entre tanta suciedad, es justamente porque no me quiero morir. Yo estoy luchando por la vida. Para sobrevivir, Lee más

Reunión

No tenía idea de que mi papá conociera a tanta gente o, mejor dicho, de que conociera a tanta gente que lo apreciara. No paran de llegar. Caras familiares se mezclan con caras de desconocidos, y con caras desconocidas que, tras una palabra o un movimiento, se superponen a recuerdos lejanos y se vuelven familiares. Lee más

Los ogros en la noche

Cuando nací, fui abandonada por mi madre. Fue mi padre quien me crió. De mi mamá no puedo ni recordar el rostro. Lo que sé de ella es porque mi papá me lo ha contado. Sé que alguna vez intentó vendernos, a mi hermana y a mí, y que luego fue mi papá quien corrió Lee más

Frutas y no verduras

La señora María vende verduras por la zona de Santa Cruz desde los veintidós años. Cuando recién empezó era una ambulante, y tenía su carrito de verduras que día y noche jalaba desde el depósito a la calle -que estaba a varias cuadras de distancia- y viceversa. Me lo cuenta mientras está sentada en un Lee más