Mi hija soy yo

Al día trece me levanté de la cama, abrí las persianas y luego las ventanas. Como una bofetada en pleno rostro, una ráfaga de viento me golpeó haciéndome lagrimar los ojos. A pesar de mí misma, me recordó que mi cuerpo seguía demasiado vivo. Pese a que me negara a darle cabida, me atacaba con Lee más

No me faltará el aliento

Desde el día en que llegué al mundo, la vida se me reveló en su esencia más brutal. No me mostró su faceta tierna ni me arrulló con dulces ilusiones, sino que me anunció sin tantos preámbulos que, para sobrevivir, habría tenido que luchar. Fui acogido como un corredor más en una gran carrera de Lee más

Las escorias del pasado (Parte II)

Mi padre no pertenecía realmente a aquel mundo y terminó habitándolo solo por una voluntad de revancha, para rehuir la miseria en la que se había criado y demostrar que valía mucho más de las denominaciones con las que solían burlarse de él cuando era aprendiz. Sin embargo, el reconocimiento era suficiente para él, escuchar Lee más

Las escorias del pasado (Parte I)

Crecí en una familia como muchas más, compuesta por mi madre, mi padre y yo. Digo que se trataba de una familia típica porque hoy sé que las familias disfuncionales son numerosas y no esporádicas excepciones. En realidad, cuando era pequeña, no creía que la mía fuese una familia común y no pasaba noche sin Lee más

Luz de mi vida

Al fin todo había terminado. Con esa última puja, no solo se había liberado de un cuerpo extraño, sino que también la ansiedad que la había acompañado durante los últimos nueve meses había sido expulsada vehementemente, como el corcho de una botella de champán bien agitada. Habría podido dejar de esconderse, seguir con su vida. Lee más

Los Señores Cáceres

Era una pareja bastante original y algo excéntrica. Todos los días ocupaban la misma mesa en la terraza climatizada del local, la primera a la izquierda contando desde el pasillo de ingreso, para que los meseros pudiesen verlos y atenderlos prontamente. No hacía falta llevarles la carta del restaurante, pues siempre pedían el plato del Lee más

La búsqueda

No hay nada más natural para una hija adoptada de ir en búsqueda de sus padres carnales. Cuando los padres adoptivos deciden adoptar a un niño o una niña ya saben en el fondo, aunque no quieran admitirlo, que de ninguna manera podrán detenerlo. Algunos crían a esos niños con el miedo de que un Lee más

Los amantes infelices

Hoy cumplimos cuarenta años de amantes, y me moría de ganas de agarrar un maldito celular y llamarte. Decirte: “¿Paco, amor mío, recuerdas que han pasado cuarenta años desde que nos entregamos solemne y mutuamente los corazones?”  Ni los votos matrimoniales, enunciados a gran voz ante Dios dentro de su templo han podido disolver esa Lee más

Amor y hambre

El olor dulzón de los desechos orgánicos fermentados bajo el sol se infiltra por mis fosas. No hay manera de que pueda detenerlo, a no ser que deje de respirar. Que me muera. Pero si estoy acá, entre tanta suciedad, es justamente porque no me quiero morir. Yo estoy luchando por la vida. Para sobrevivir, Lee más

Reunión

No tenía idea de que mi papá conociera a tanta gente o, mejor dicho, de que conociera a tanta gente que lo apreciara. No paran de llegar. Caras familiares se mezclan con caras de desconocidos, y con caras desconocidas que, tras una palabra o un movimiento, se superponen a recuerdos lejanos y se vuelven familiares. Lee más