Un pedacito de cielo

Fernanda miraba asustada las agujas del reloj mientras se mordía voraz las uñas de las manos ya casi inexistentes. Era un vicio que estaba intentando abandonar, pero en esa situación le era imposible reprimir el impulso. En el cuarto flotaba un silencio profundo que solo lograba volver la espera más ensordecedora. Pronto las agujas se Lee más

Amor y hambre

El olor dulzón de los desechos orgánicos fermentados bajo el sol se infiltra por mis fosas. No hay manera de que pueda detenerlo, a no ser que deje de respirar. Que me muera. Pero si estoy acá, entre tanta suciedad, es justamente porque no me quiero morir. Yo estoy luchando por la vida. Para sobrevivir, Lee más