No me faltará el aliento

Desde el día en que llegué al mundo, la vida se me reveló en su esencia más brutal. No me mostró su faceta tierna ni me arrulló con dulces ilusiones, sino que me anunció sin tantos preámbulos que, para sobrevivir, habría tenido que luchar. Fui acogido como un corredor más en una gran carrera de Lee más

La lección más difícil

Hay una gran lección sobre el amor que aprendí observando, con ojos todavía infantiles, la relación entre un pájaro y una anciana. La anciana en cuestión era mi abuela, y el pájaro su inseparable mascota. Gracias a ellos, con tan solo cinco años, pude comprender un concepto que incluso algunas de las mentes más brillantes Lee más