Un pedacito de cielo

Fernanda miraba asustada las agujas del reloj mientras se mordía voraz las uñas de las manos ya casi inexistentes. Era un vicio que estaba intentando abandonar, pero en esa situación le era imposible reprimir el impulso. En el cuarto flotaba un silencio profundo que solo lograba volver la espera más ensordecedora. Pronto las agujas se Lee más

Reunión

No tenía idea de que mi papá conociera a tanta gente o, mejor dicho, de que conociera a tanta gente que lo apreciara. No paran de llegar. Caras familiares se mezclan con caras de desconocidos, y con caras desconocidas que, tras una palabra o un movimiento, se superponen a recuerdos lejanos y se vuelven familiares. Lee más