Una rosa

Hallábanse el mar, el cielo con matices ocre como en un dibujo de acuarelas y un lecho de pasto suave donde poder echarse, enlazarse, darse besos y caricias. Pronto el parque del malecón se llenaría de parejitas deseando admirar el paisaje que otros días del año tal vez habrían ignorado o mirado distraídamente. Pero no Lee más